Lo vio bajar y de pronto le gustaría estar a mil kilómetros de ahí, en alguna parte del desierto donde no haya equinas. Pero no porque no quiera estar ahí, sino porque lo desea demasiado. Porque en un descuido se ha dado cuenta de que el es hermoso y teme no gustarle. Él la ve antes de bajarse y piensa en esconder la cabeza y seguir de largo hasta el terminal. Pero no porque no quiera estar con ella, sino porque la ha visto de lejos y la supo tan hermosa que de pronto temió no gustarle